ALGUNAS COSAS IMPORTANTES A LA HORA DE HEREDAR

En nuestro país uno de los modos más comunes de adquirir la propiedad de las cosas es heredarlas; cuando nuestros progenitores fallecen pasamos a ser, mediante ciertos trámites, los nuevos propietarios de sus bienes. Y, aunque pudiera parecer sencillo, se trata de algo muy complejo (en ello se mezclan cuestiones puramente civiles con otras atinentes a impuestos o a inscripciones registrales) y para lo que es muy conveniente buscar el asesoramiento de un experto. De cualquier manera, a la hora de heredar hay que tener muy en cuenta algunas cuestiones importantes:

1. Existe un plazo de seis meses (ampliable por otros seis, siempre que la ampliación se solicite dentro de los primeros cinco meses) para liquidar los impuestos de la herencia, esto es, para presentar las oportunas declaraciones tributarias (lo que no es lo mismo que pagar los impuestos pues en ocasiones no se pagan impuestos por heredar); este plazo se cuenta desde el fallecimiento de la persona de quien se hereda. Hay que tener presente que no liquidar los impuestos o incluso no hacerlo fuera del plazo establecido podría conllevar la imposición de una multa, de manera que, amén de ser obligatorio, es conveniente no dejarlo para el último momento.

2. Es muy importante conocer quiénes son los herederos del difunto. Si el difunto hizo testamento, lo cual es muy aconsejable, en éste estarán determinados quiénes son sus herederos. Por contra, si no hay testamento el Código Civil determina quiénes sucederán al difunto (básicamente: los hijos u otros descendientes; a falta de estos, los padres u otros ascendientes; a falta de los anteriores, el conyuge sobreviviente; a falta de todos ellos, los hermanos; en su defecto, los primos hermanos; y faltando todas las personas antedichas, el Estado) y, en tal caso, deberá acudirse a un notario para que éste, merced a ciertas pruebas que que se le proporcionen, declare quiénes son los herederos. Podemos saber si el difunto otorgó testamento solicitando un certificado de actos de última voluntad (más información en https://www.mjusticia.gob.es/es/ciudadanos/tramites/certificado-actos-ultima); sabiendo cual es el último testamento otorgado basta con dirigirse a la notaría correspondiente y pedir una copia del mismo.

3. Es muy habitual que los herederos crean que la herencia se repartirá a partes iguales, pero, haya testamento o no, no tiene porqué ser así. A este respecto habrá que estar a cada caso concreto.

4. Si existen herederos forzosos deberá respetarse la legítima de estos.

5. No existe un plazo legal para aceptar o renunciar una herencia; tampoco para repartirla. Si los herederos aceptan la herencia pura y simplemente heredan los bienes del difunto y también sus deudas, respondiendo de éstas con los bienes heredados y también con su patrimonio propio. Para que no suceda ésto tendrían que renunciar a la herencia, ante un notario o ante el juez; también existe la opción de aceptar la herencia a beneficio de inventario, y en este caso el heredero sólo queda obligado a pagar las deudas y demás cargas de la herencia hasta donde alcancen los bienes heredados.

6. A la hora de repartir una herencia no basta el acuerdo de la mayoría de los herederos, pues se exige la unanimidad de todos ellos. De estar todos de acuerdo en el reparto, éste puede realizarse ante un notario; a falta del acuerdo de todos los herederos habrá que repartir la herencia acudiendo al juez de primera instancia del lugar en el que el fallecido tuvo su último domicilio, mediante un procedimiento que requiere de la intervención, por cada una de las partes, de un abogado y un procurador y que suele ser largo y muy costoso.

Para más información, ver los artículos 657 a a 1087 del Código Civil español (https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-1889-4763).

(Artículo escrito por Luis García Martínez de Simón, Liveritas Abogados)

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