La legítima ya no es lo que era

Cuando se habla de la legítima hereditaria de los hijos y descendientes nos vemos compelidos a realizar una división imaginaria de la herencia en tres partes o porciones iguales, es decir, en tres tercios:

            a).-El tercio de libre disposición, que el testador puede dejar a la persona o personas que tenga por conveniente, sean familiares de aquél o no lo sean.

            b).-El tercio de mejora, que es una parte de la herencia que el testador puede también distribuir libremente pero con una limitación insoslayable: el beneficiario o los beneficiarios han de ser hijos o descendientes del testador, es decir, el testador puede dejar ese tercio a uno solo de sus hijos –aunque tenga más- o, por ejemplo, a un nieto –aun teniendo hijos- sin que los demás hijos –en el primer caso- ni los hijos del testador –en el segundo caso- puedan elevar queja o reclamación de especie alguna por semejante determinación.

            c).-El tercio de legítima estricta, que es la porción de la herencia que el testador, caso de tener hijos y excepto que concurra causa de desheredación, ha de distribuir obligatoria e igualitariamente entre éstos.

Sin embargo, en relación al tercio de legítima estricta, hemos de tener presente que aún cuando ello ha sido así durante mas de cien años, es más cierto que de un tiempo a esta parte la legislación ha sido sensiblemente modificada y en la actualidad cuando el testador tiene un hijo (o un nieto) judicialmente incapacitado la Ley le faculta para dejar a éste todo el tercio de legítima estricta con exclusión de los demás, aunque con una particularidad: el incapacitado ha de conservar los bienes que reciba hasta el momento de su fallecimiento y cuando su óbito tenga lugar tales bienes han de hacer tránsito a los demás legitimarios, es decir, a los hermanos de aquél o, si alguno de éstos hubiere fallecido a aquélla fecha, a los hijos del premuerto.

Para un más depurado análisis práctico de ésta importe materia es muy conveniente recabar el asesoramiento jurídico de verdaderos especialistas, técnicos que sin duda encontrará en LIVERITAS Abogados.

Julio Rufo Cordero, abogado y socio de LIVERITAS Abogados

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *